
El castillo de Luque “Hisn Lukk”, (Bien de interés Cultural) parece que tiene su origen en las postrimerías del Emirato Omeya (S.IX), y que está ubicado sobre la base de una antigua fortaleza romana.
A finales del siglo IX sería conquistado por el rebelde muladí Omar Ben Hafsun y su aliado Ibn Mastana, los cuales lo fortificaron y lo convirtieron en el centro de sus operaciones.
Fernando III el Santo lo conquistó en 1240 y lo convirtió en plaza fuerte contra el poder de la media luna. Los restos que hoy se conservan son principalmente del siglo XIII.
Consta de dos grandes torreones y tres lienzos de murallas que defienden el acceso a su interior por medio de una entrada recodo y una puerta que en su día fue levadiza. Construido con mampuesto y sillarejos. De importante valor histórico y paisajístico para la comarca, se ubica en un pequeño pero destacado cerro, situado en el mismo núcleo urbano, a 664 m, sobre el nivel del mar. Es un Castillo de estilo nazarita, ya que guarda gran parecido con los castillos de Olvera y Zahara de los Torreones. Está formado por el edificio en sí, localizado en la más alta cota de dicho cerro y por un recinto amurallado. Desde esta situación domina por completo la actual población. Rodeando a este núcleo fortificado perduran los restos de una primera muralla, que constituía como una pequeña alcazaba, donde posiblemente residían las familias de los defensores del castillo, aislados del resto de la población, que residía más abajo, en el lugar que ocupaba la antigua villa, rodeada por otra cerca, constituida por una línea de murallas flanqueadas a intervalos regulares por torres cuadrangulares macizas, que es posible que se construyeran mucho antes del siglo XIII.
Tenía dos aljibes principales que lo abastecían de agua potable.
Aljibe de “El Coto”: Situado en el paño amurallado zona norte, está construido con arcos de ladrillo. Se surtía de un venero allí existente y del agua que llegaba por una sima procedente de un manantial cercano (Cruz de Marbella).
Aljibe del Pilar: Situado en la Plaza del Pilar de esta localidad, está excavado directamente en la roca y se surte, aún en la actualidad, de veneros cercanos.
CRISTOBAL POYATO
F O T O G R A F I A