Durante los días 10 y 11 de Junio, 9 miembros del Grupo de Montaña Tiñosa realizamos esta travesía de dos días partiendo del refugio de Peña partida en la Loma Papeles a 2400 m. de altitud. Desde esta loma se divisa toda la cara norte de Sierra Nevada, desde los Tajos Negros de Covatillas hasta el Veleta, pasando por el Cuervo, la Atalaya, el Puntal de Vacares, la Alcazaba, el Mulhacén, el Puntal de la Caldera y los Machos. Desde el refugio seguimos hasta coger la loma que, a la izquierda, sube hasta el Cuervo. Ya no hay más que seguir la loma, que, sin problemas, nos sitúa en la cumbre, a 3.151 metros de altura. Desde aquí nos dirigimos hacia la Atalaya 3.148 m. Una vez coronada la Atalaya nos dirigimos a la Laguna de Vacares a 2.845 m. para pasar la noche. La Laguna de Vacares es de origen glaciar no tiene salida visible se lo impide una morrena a modo de barrera. La noche que al principio era desagradable por el viento, se tornó tranquila y pudimos disfrutar de una bonita noche de luna llena sobre todo los que teníamos las estrellas por techo.
A la mañana siguiente y después de haber dado miles de vueltas dentro del saco (hay que recordar que puesto que el descanso no será de calidad, hay que compensarlo con cantidad) nos disponemos a hacer el regreso partiendo de la laguna por el collado de Vacares hacia los prados de Vacares. En todo momento tenemos unas espléndidas vistas de la cuerda de los «tresmiles», un filo de agujas negras que enlaza las cumbres de la Alcazaba, el Mulhacén, el techo de la Península, y el Veleta, cierra el panorama por el Sur, convirtiendo la caminata desde ese momento en un deleite para los sentidos. En pocos minutos enfilamos la cuesta de los Presidiarios, por la que, según la leyenda, eran conducidos los penados condenados a galeras hacia el puerto de Almería. Ésta desemboca en el Refugio de la Cucaracha, llamado así por la peculiar forma de la construcción. Este precioso camino desciende en un zig-zag repleto de pinos de repoblación bien conservados. De aquí parte la Loma del calvario, un rompepiernas que desemboca en al Vadillo del Genil donde hacemos una corta parada para refrescarnos. Desde este momento nuestra ruta trannscurre en todo momento junto al río Genil.
Después de cruzar el Puente del Burro, pasamos junto al refugio del Vadillo, (en muy mal estado), llegamos a la mítica Vereda de la Estrella último tramo de nuestro recorrido, se trata de un camino casi llano muy bien marcado y que serpentea por lomas y barrancos del margen izquierdo del Genil. Durante el camino, nos acompañará una abundante vegetación de robles, encinas, castaños, madroños, majuelos, rosales silvestres, rascaviejas, arces, endrinos, cornicabras, etc. Junto a la vereda se encuentra "El Abuelo", una inmenso castaño centenario digno de este nombre. Este sendero desemboca en la confluencia del Barranco de San Juan con el Genil, aquí existe un merendero que nos ayudará a reponer fuerzas junto a una merecida cerveza helada.